Opiniones cinéfilas transformadas en infografías... y también podcast. El cinema pirata usa lenguaje no apto para menores. Rated R
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viernes, 27 de diciembre de 2013
UN AÑO EN NÚMEROS. LO MEJOR Y LO PEOR DE MI 2013
Es una practica habitual esta de hacer rankings, tops, listas y demás cada vez que se acaba un año. Lo hacen los medios televisivos, la radio, los periódicos, el Internet, los programas de chisme y hasta las personas del común cada vez que presupuestan lo conseguido en estos 365 días.
Partiendo de que esta es una bitácora con un toque bastante personal y que ranking basados en los estrenos de 2013 existen miles mejor redactados, mas completos y con mayor información, este listado de lo mejor en diversos aspectos esta desligado de fechas y cifras. Simplemente es un compendio de lo que mas me ha gustado en este lustro, independientemente de el año de la película o la canción en cuestión. Fiel a mi filosofía, esto es un top atemporal.
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sábado, 16 de noviembre de 2013
CHOQUE DE TRENES: 4 PELICULAS EN LAS QUE NO SABES QUIEN GANARA
La vida es conflicto, el diario vivir es una lucha constante, nuestra existencia es una pugna eterna. Todo en nuestro mundo esta regido por el choque de fuerzas, ya sean el bien o mal, ying y yang, dios y el diablo, blanco y negro, arriba o abajo, las posibilidades que el mundo nos ofrece siempre están coligadas a tomar partido.
En el cine la cosa no dista mucho de la realidad, generalmente las historias están narradas desde algún bando representado por uno o varios protagonistas, y de igual manera su nemesis de turno es la encarnación de todo lo contrario del personaje principal y por ende el polo opuesto a su posición. Entonces, mientras la sala se encuentra oscura y la pantalla ilumina nuestros rostros, asistimos a una contienda entre el bien y el mal desde diferentes perspectivas, prácticamente somos testigos silenciosos de la lucha del mundo a través de la historia.
Particularmente encuentro cintas en donde dichas lineas divisoras no son tan marcadas y por lo tanto se hacen tenues, y es allí donde el interés trasciende a otro nivel, donde el villano tiene las mismas posibilidades de ganar del héroe, y el héroe realmente no es tan paladín,a su vez que el villano no es el malo de la historia. creo que es allí donde se humaniza como nunca los relatos. Por tal motivo he querido rescatar 4 cintas en las que la confrontación de buenos y malos trasciende las meras convenciones.
1- Batman, The dark knight (Christopher Nolan): "Esto es lo que pasa cuando una fuerza imparable se encuentra con un objeto inamovible". Que gran frase la del enaltecido Joker de Heath Ledger, quien desde que aparece en la cinta, desafía todo convencionalismo de Bruce Wayne, de ciudad Gótica y del bien en si mismo.
Al finalizar la primera parte de la trilogía de Nolan se nos entrega un héroe maduro, que entiende cual es su propósito, que ha bebido de las mieles del fracaso y que ha vuelto regenerado para cumplir esa promesa hecha a si mismo y a su ciudad, sin embargo la puesta en escena de este villano caótico es el perfecto balance de fuerzas que pide un paladín del tallaje de Batman.
Mientras que Wayne cuenta con todo el dinero del mundo, un gran arsenal a su disposición, y en cierto grado el beneplácito y la colaboración de la ley, el Joker, apenas un mortal sin pasado ni identidad claras, se entromete en este ring con un arma que bien puede hacer contrapartida a todo el mecanismo detrás del hombre murciélago; esa arma no es otra que la falta de moralidad, de ética y de escrúpulos.
El Joker es solo un hombre que quiere ver arder el mundo, y al no tener ataduras sentimentales de ningún tipo, se convierte en un ente, en una fuerza, en un símbolo mas que idóneo para derrumbar el mito salvavidas de Batman. Sin necesidad de armas o dinero, logra ponerse en las mismas condiciones y rebajar a un héroe que ve como flaquea su estructura moral gracias a las cartas que despliega su contraparte en el campo de batalla.
Es una lucha ciertamente colosal, porque hablamos de dos seres totalmente distintos que se enfrentan por razones totalmente ajenas y que buscan fines muy opuestos, pero no solo eso, sino que sus métodos distan bastante entre si, y a su vez distan de lo que espera que haga el bueno y el malo de la película.
Y quien la vio estará de acuerdo en que con el correr de los minutos la victoria para el caballero de la noche se hace aparentemente lejana, y de hecho, me atrevería a pensar que viéndolo bien, Batman jamas vence al Joker, solo le paraliza temporalmente, pero en el orden de ideas de objetivos cumplidos, creo que el antagonista es quien consiguió lo que quería, lo cual es una muestra su irascible poder, algo muy poco visto en el cine.
2- No country for old men( Joel e Ethan Coen): Una contienda a tres bandas, en la que ninguno asume el rol de un ente purificado. Eso es este entorno sombrío de personajes hambrientos de deseos personales y que se ven entrelazados solo por el destino mismo, pues ninguno anda buscando al otro y esto solo consigue ponerlos en igualdad de condiciones.
La trama se detona por la casualidad, y la toma de decisiones de sus involucrados. Por un lado aparece Llewelyn Moss; un cowboy rudo que esta acostumbrado a ser el tío reacio de a zona, de armas tomar y que emana seguridad con su fuerte carácter campero y su escopeta al hombro. A su lado aparece el cazador Anton Chigurh, probablemente uno de los villanos mas recordados de los últimos años. Un tipo oscuro, con la palabra muerte escrita a fuego en su mirada, y que mas que un humano, se presenta como un ente asesino con aire imparable.
Finalmente quien se suma a la pugna es el oficial en retiro Ed Tom Bell, que obedeciendo mas a su labor que a su convicción, se entromete sutilmente al duelo de estos dos pesos pesados, manteniendo una posición casi que neutral y fría como parte de su vasta experiencia.
Lo que sigue es una persecución y un enfrentamiento de tres bravucones del oeste, tan similares y tan distintos a la vez, que deja abierta la posibilidad a cualquiera pueda vencer. De hecho, el conflicto planteado por los Coen aquí permite infinidad de posibilidades en el final pues los tres elementos involucrados abren la brecha a que cualquiera pueda salir victorioso, incluso mas de uno, o que en igual medida, los tres fallen en su cometido.
Algunos catalogan "No country for old men" como la cinta mas floja de los Coen, y puede que si, no me atrevería a validar o desprestigiar ese comentario teniendo en cuenta el escaso conocimiento sobre la filmografia de estos realizadores, pero hay que reconocer que la disputa planteada en ese marco sombrío, que es la guerra de los carteles de droga en la frontera, es un suculento plato muy bien adornado con estos tres poderosos caracteres que te mantienen en vilo hasta ultimo instante.
Heat (Michael Mann): Probablemente la traducción mas acertada que se ha hecho al titulo de una cinta americana, pues el apelativo de Fuego contra Fuego, que se le dio en nuestro mercado, le cae como anillo al dedo a este pedazo de choque entre dos inagotables colosos, de la narrativa y de la actuación.
Cuando se filmo el Padrino II, De Niro y Pacino hicieron parte de la cinta,sin embargo jamas coincidieron por cuestiones lógicas de la historia, y tendrían que pasar 21 años para que dos de los mejores interpretes de la historia se enfrentaran cara a cara en este film de acción donde sus personajes están diseñados a la medida para que el conflicto y el morbo de verles juntos en pantalla sea aun mayor.
De Niro es el ladrón, Pacino el policía, y salvo ese canon clásico el resto de la trama se devela como una colición de dos fuerzas propias que se separan del cliché tradicional. Pacino no puede ser el policía al que nos acostumbro Hollywood, por el contrario, es un agente mala leche que sabe mover sus fichas y contactos en la ciudad para atrapar a quien quiere; si fuera el clásico hombre de la ley, de angelicales maneras, se caería toda la estantería.
Y De Niro tampoco sabe hacer de el ladrón "malo" que quiere robar a como de lugar y que es la personificación de todo lo que la sociedad nos dice que no hagamos. No,el también se salta el manual para interpretar a un delincuente rudo pero con debilidad emocional y con un alto sentido de la amistad entre bandidos, algo así como un código del crimen.
Con sendos prospectos el resultado es una contienda igualada, en la que incluso el espectador titubea a la hora de ponerse de parte de alguno de los dos. Esto genios ofrecen un conflicto que se hace lento pero potente, y en el que el respeto mutuo es la clave de todo el drama, lo podemos ver cuando se encuentran cara a cara por primera vez.
Lo que sucede acá es que el guion permite el frente a frente de dos fuerzas opuestas, en el que cada uno es la mejor en lo que hace. Algo así como el mejor policía contra el mejor ladrón. Sin embargo la complejidad radica en que hay un latente componente emocional en la vida de cada uno, pues quienes se enfrentan no son autómatas prefabricados sino humanos expertos en sus campos que deben aceptar a su enemigo natural, es decir el contrario.
No habrá paz para los malvados (Enrique Urbizu): Haciendo a un lado la calidad de la cinta y del guion mas específicamente, lo mostrado por Santos Trinidad, uno de los personajes mejor construidos que recuerde, es digno de desmenuzar teniendo en cuenta que aquí la premisa del héroe caído de alguna manera se hace realidad.
Por supuesto que si de antiheroes se trata este se ubica dentro de lo mas alto, no es para menos, un policía con aires de corrupción, mala clase, alcohólico, y aparentemente poco dado a su labor termina siendo conforme avanza el metraje en el verdugo de un enemigo mas grande, que nunca pidió y al que termina abatiendo mas por las casualidades que por propósito propio.
Analizando mas a fondo se podría dilucidar que lo que acomete el protagonista no es mas que la búsqueda de un beneficio propio (la posibilidad de ser descubierto) que lo termina convirtiendo en una especie de mártir gracias a que se mide en fuerzas a varios hombres que encarnan otro mal para la sociedad, y a los que termina dando de baja casi que sin dimensionar realmente a que se enfrentaba. Puede que de saberlo su vendetta no hubiese sido tan efectiva.
Pero al igual que en la película de los Coen, el elemento sorpresa corre por cuenta de los netamente "buenos" que en este caso son encarnados por el cuerpo de investigación del crimen que Trinidad llevo a cabo. Un consorcio de personajes que buscan esclarecer un asesinato y que en dicho afán se hayan con desvíos constantes que los distancia del culpable, al que llegan casi que por rebote.
El gran condimento de esta historia podría residir en que el detonante de todo el enfrentamiento es el antagonista, y es el quien termina enmendandolo en unas condiciones que aparentemente lo pondrían en desventaja pues mientras nuestro policía alcohólico es uno solo, sus rivales se cuentan por mayoría y sus medios tiene mas alcance que los del simple agente.
Sin embargo, de ser esto así, ¿porque siempre existe la posibilidad, por mas remota que sea, de que el despavorido bebedor gane, aun cuando es el mas débil sobre el papel? yo acuñaría dicha posibilidad a su tremendo carácter, al de un personaje tan bien fabricado que aun estando solo de su lado parece tener las herramientas necesarias para batirse contra estos dos vientos que soplan en su contra. Insisto en que Santos Trinidad es un personaje al que da gusto ver y que pocas veces se olvida.
En el cine la cosa no dista mucho de la realidad, generalmente las historias están narradas desde algún bando representado por uno o varios protagonistas, y de igual manera su nemesis de turno es la encarnación de todo lo contrario del personaje principal y por ende el polo opuesto a su posición. Entonces, mientras la sala se encuentra oscura y la pantalla ilumina nuestros rostros, asistimos a una contienda entre el bien y el mal desde diferentes perspectivas, prácticamente somos testigos silenciosos de la lucha del mundo a través de la historia.
Particularmente encuentro cintas en donde dichas lineas divisoras no son tan marcadas y por lo tanto se hacen tenues, y es allí donde el interés trasciende a otro nivel, donde el villano tiene las mismas posibilidades de ganar del héroe, y el héroe realmente no es tan paladín,a su vez que el villano no es el malo de la historia. creo que es allí donde se humaniza como nunca los relatos. Por tal motivo he querido rescatar 4 cintas en las que la confrontación de buenos y malos trasciende las meras convenciones.
1- Batman, The dark knight (Christopher Nolan): "Esto es lo que pasa cuando una fuerza imparable se encuentra con un objeto inamovible". Que gran frase la del enaltecido Joker de Heath Ledger, quien desde que aparece en la cinta, desafía todo convencionalismo de Bruce Wayne, de ciudad Gótica y del bien en si mismo.Al finalizar la primera parte de la trilogía de Nolan se nos entrega un héroe maduro, que entiende cual es su propósito, que ha bebido de las mieles del fracaso y que ha vuelto regenerado para cumplir esa promesa hecha a si mismo y a su ciudad, sin embargo la puesta en escena de este villano caótico es el perfecto balance de fuerzas que pide un paladín del tallaje de Batman.
Mientras que Wayne cuenta con todo el dinero del mundo, un gran arsenal a su disposición, y en cierto grado el beneplácito y la colaboración de la ley, el Joker, apenas un mortal sin pasado ni identidad claras, se entromete en este ring con un arma que bien puede hacer contrapartida a todo el mecanismo detrás del hombre murciélago; esa arma no es otra que la falta de moralidad, de ética y de escrúpulos.
El Joker es solo un hombre que quiere ver arder el mundo, y al no tener ataduras sentimentales de ningún tipo, se convierte en un ente, en una fuerza, en un símbolo mas que idóneo para derrumbar el mito salvavidas de Batman. Sin necesidad de armas o dinero, logra ponerse en las mismas condiciones y rebajar a un héroe que ve como flaquea su estructura moral gracias a las cartas que despliega su contraparte en el campo de batalla.
Es una lucha ciertamente colosal, porque hablamos de dos seres totalmente distintos que se enfrentan por razones totalmente ajenas y que buscan fines muy opuestos, pero no solo eso, sino que sus métodos distan bastante entre si, y a su vez distan de lo que espera que haga el bueno y el malo de la película.
Y quien la vio estará de acuerdo en que con el correr de los minutos la victoria para el caballero de la noche se hace aparentemente lejana, y de hecho, me atrevería a pensar que viéndolo bien, Batman jamas vence al Joker, solo le paraliza temporalmente, pero en el orden de ideas de objetivos cumplidos, creo que el antagonista es quien consiguió lo que quería, lo cual es una muestra su irascible poder, algo muy poco visto en el cine.
La trama se detona por la casualidad, y la toma de decisiones de sus involucrados. Por un lado aparece Llewelyn Moss; un cowboy rudo que esta acostumbrado a ser el tío reacio de a zona, de armas tomar y que emana seguridad con su fuerte carácter campero y su escopeta al hombro. A su lado aparece el cazador Anton Chigurh, probablemente uno de los villanos mas recordados de los últimos años. Un tipo oscuro, con la palabra muerte escrita a fuego en su mirada, y que mas que un humano, se presenta como un ente asesino con aire imparable.
Finalmente quien se suma a la pugna es el oficial en retiro Ed Tom Bell, que obedeciendo mas a su labor que a su convicción, se entromete sutilmente al duelo de estos dos pesos pesados, manteniendo una posición casi que neutral y fría como parte de su vasta experiencia.
Lo que sigue es una persecución y un enfrentamiento de tres bravucones del oeste, tan similares y tan distintos a la vez, que deja abierta la posibilidad a cualquiera pueda vencer. De hecho, el conflicto planteado por los Coen aquí permite infinidad de posibilidades en el final pues los tres elementos involucrados abren la brecha a que cualquiera pueda salir victorioso, incluso mas de uno, o que en igual medida, los tres fallen en su cometido.
Algunos catalogan "No country for old men" como la cinta mas floja de los Coen, y puede que si, no me atrevería a validar o desprestigiar ese comentario teniendo en cuenta el escaso conocimiento sobre la filmografia de estos realizadores, pero hay que reconocer que la disputa planteada en ese marco sombrío, que es la guerra de los carteles de droga en la frontera, es un suculento plato muy bien adornado con estos tres poderosos caracteres que te mantienen en vilo hasta ultimo instante.
Cuando se filmo el Padrino II, De Niro y Pacino hicieron parte de la cinta,sin embargo jamas coincidieron por cuestiones lógicas de la historia, y tendrían que pasar 21 años para que dos de los mejores interpretes de la historia se enfrentaran cara a cara en este film de acción donde sus personajes están diseñados a la medida para que el conflicto y el morbo de verles juntos en pantalla sea aun mayor.
De Niro es el ladrón, Pacino el policía, y salvo ese canon clásico el resto de la trama se devela como una colición de dos fuerzas propias que se separan del cliché tradicional. Pacino no puede ser el policía al que nos acostumbro Hollywood, por el contrario, es un agente mala leche que sabe mover sus fichas y contactos en la ciudad para atrapar a quien quiere; si fuera el clásico hombre de la ley, de angelicales maneras, se caería toda la estantería.
Y De Niro tampoco sabe hacer de el ladrón "malo" que quiere robar a como de lugar y que es la personificación de todo lo que la sociedad nos dice que no hagamos. No,el también se salta el manual para interpretar a un delincuente rudo pero con debilidad emocional y con un alto sentido de la amistad entre bandidos, algo así como un código del crimen.
Con sendos prospectos el resultado es una contienda igualada, en la que incluso el espectador titubea a la hora de ponerse de parte de alguno de los dos. Esto genios ofrecen un conflicto que se hace lento pero potente, y en el que el respeto mutuo es la clave de todo el drama, lo podemos ver cuando se encuentran cara a cara por primera vez.
Lo que sucede acá es que el guion permite el frente a frente de dos fuerzas opuestas, en el que cada uno es la mejor en lo que hace. Algo así como el mejor policía contra el mejor ladrón. Sin embargo la complejidad radica en que hay un latente componente emocional en la vida de cada uno, pues quienes se enfrentan no son autómatas prefabricados sino humanos expertos en sus campos que deben aceptar a su enemigo natural, es decir el contrario.
No habrá paz para los malvados (Enrique Urbizu): Haciendo a un lado la calidad de la cinta y del guion mas específicamente, lo mostrado por Santos Trinidad, uno de los personajes mejor construidos que recuerde, es digno de desmenuzar teniendo en cuenta que aquí la premisa del héroe caído de alguna manera se hace realidad.Por supuesto que si de antiheroes se trata este se ubica dentro de lo mas alto, no es para menos, un policía con aires de corrupción, mala clase, alcohólico, y aparentemente poco dado a su labor termina siendo conforme avanza el metraje en el verdugo de un enemigo mas grande, que nunca pidió y al que termina abatiendo mas por las casualidades que por propósito propio.
Analizando mas a fondo se podría dilucidar que lo que acomete el protagonista no es mas que la búsqueda de un beneficio propio (la posibilidad de ser descubierto) que lo termina convirtiendo en una especie de mártir gracias a que se mide en fuerzas a varios hombres que encarnan otro mal para la sociedad, y a los que termina dando de baja casi que sin dimensionar realmente a que se enfrentaba. Puede que de saberlo su vendetta no hubiese sido tan efectiva.
Pero al igual que en la película de los Coen, el elemento sorpresa corre por cuenta de los netamente "buenos" que en este caso son encarnados por el cuerpo de investigación del crimen que Trinidad llevo a cabo. Un consorcio de personajes que buscan esclarecer un asesinato y que en dicho afán se hayan con desvíos constantes que los distancia del culpable, al que llegan casi que por rebote.
El gran condimento de esta historia podría residir en que el detonante de todo el enfrentamiento es el antagonista, y es el quien termina enmendandolo en unas condiciones que aparentemente lo pondrían en desventaja pues mientras nuestro policía alcohólico es uno solo, sus rivales se cuentan por mayoría y sus medios tiene mas alcance que los del simple agente.
Sin embargo, de ser esto así, ¿porque siempre existe la posibilidad, por mas remota que sea, de que el despavorido bebedor gane, aun cuando es el mas débil sobre el papel? yo acuñaría dicha posibilidad a su tremendo carácter, al de un personaje tan bien fabricado que aun estando solo de su lado parece tener las herramientas necesarias para batirse contra estos dos vientos que soplan en su contra. Insisto en que Santos Trinidad es un personaje al que da gusto ver y que pocas veces se olvida.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
¿PORQUE NOS GUSTA TANTO LA TRILOGIA DE EL PADRINO?
Hay películas que trascienden sus propias expectativas y se
instalan en lo profundo del inconsciente general. Abandonan los carretes para adherirse
a la cultura general, ya sea por sus potentes historias, entrañables personajes
o situaciones memorables.
Creo que de ese selecto grupo, una de las cintas que mejor
resiste el paso del tiempo, y que además se ha hecho un hueco en el imaginario
colectivo es la saga de “El Padrino” de Francisc Ford Coppola y Mario Puzzo.
Obra compuesta por tres entregas y que a través de 60 años, retrata los entrecejos
de una familia ítalo-americana en su ascenso al poder.
No voy a ahondar en momentos de carácter argumental, sino
más bien a tratar de propiciar una visión más general de porque esta triple
entrega genera tanta emoción masiva desde el instante de su estreno, por allá
en 1972.
Nos encontramos entonces con una serie de elementos que
atrapan a todo tipo de espectador, pues bien se puede ser un total
ignorante en materia cinematográfica o todo un experto en el bagaje del séptimo
arte, y aun así coincidir y disfrutar de dicha historia, lo cual nos muestra que
este relato tiene tintes universales que escapan a la sectorización del público.
Dicho sea esto, aquí desgloso las razones por las que creo que nos gusta tanto "El Padrino"
El deseo de Venganza: Está grabado a fuego en el ser humano desde épocas inmemorables el deseo de
revancha. Es una sensación que nunca ha sido ajena a ninguna cultura a través
de la historia y por la que se ha derramado sangre tanto en la vida real como
en la ficción.
Ese inherente y primitivo anhelo de desquitarse o de tomar
parte en una ofensa, es algo que el hombre saborea y desprecia en igual proporción,
pero sea cual sea la cultura, religión, o circunstancia, todos hemos experimentado
alguna vez las incombustibles ganas de equiparar la balanza y devolver con
creces lo que consideramos daños que se han hecho contra nosotros.
En el cine muchas películas descansan sobre este visceral
deseo como mayor propósito de la trama. Una venganza que puede ser personal (Taken, Gran Torino) Social (V de Vendetta) o un poco de ambas (El jardinero fiel). De cualquier manera, el camino de la búsqueda de
compensación es algo recurrente en la historia de los Corleone, quienes no solo
la efectúan para sí mismos sino se prestan como brazo ejecutor a favor de otros
que lo solicitan.
En las 3 películas vemos como aquella frase de que “La
venganza es un plato que se sirve frío” es aplicada en toda la regla por Michael,
quien se muestra inmisericorde y calculador a la hora de llevar a cabo vendettas
que quitan del camino a enemigos que le han ofendido, incluso llevándolo a
extremos como la aniquilación de su propio hermano.
Justicia propia: Ligado al punto anterior. Si hay algo que el ser humano a buscado hasta la
saciedad desde que vive en sociedad, es precisamente la justicia. Primero
atribuida a los dioses, y posteriormente ejercida por personas a las que se les
ha encargado esta labor, el tiempo nos ha mostrado que dichos designios han
dejado de ser incorruptibles y cada vez se siente más difícil el acceso a una
justicia verdadera que equilibre el orden del universo.
Vivimos en una sociedad donde los políticos y la gente que se
supone nos protege, es quien más crímenes comete, y encima de todo ello,
tiene el descaro de llamarse pulcros cuando
roban y asesinan en nuestras narices. Es por ello que el humano moderno ansía
contar con los métodos para llevar a cabo una justicia por mano propia, a sabiendas
de que los mecanismos institucionales flaquean a la hora de otorgársela.
Allí es donde la figura del Padrino, primero personificada
en don Vitto, y posteriormente en Michael, se muestra a los demás como un proveedor de verdadera
equidad. Un ente que ejercerá de verdugo ecuánime si acudes a el.
Las fiestas de la trilogía nos dejan ver despavoridos
hombres y mujeres que buscan que se haga cumplir la rectitud en el mundo y que
se cobijan en la figura de los Corleone como hombres sabios, que harán justicia
por ellos. Hombres que escapan a la corrupción y los oídos sordos de la policía
y el gobierno, como lo corroborará Bonasera en la primera entrega.
Y claro, Coppola y Puzzo saben dosificar esa bondad con
guante de hierro. Por momentos pareciera que esta familia proveniente de
Sicilia no es más que un acto de bestias salvajes, pero luego se reivindican
ayudando y protegiendo a la comunidad en la que viven, ya sea en New York, Las
Vegas, Los Ángeles o la misma Sicilia. Es difícil que el espectador no se identifique con unos hombres que
tiene los medios para ejercer la retribución
que pides, y que encima de ello te traten de la mejor manera posible.
.
Proveniente de la nada. Don Vito Corleone aparece en la
segunda cinta, como un italiano más en una
época austera, quien debe abandonar su propio país y llegar sin un
centavo a una tierra de la que no conoce ni su idioma. Poco a poco el joven
trasalpino se hace con un empleo corriente y una vida sencilla, pero la
oportunidad, disfrazada problema después
de ser despedido, es lo que lo hace reaccionar y darle otro enfoque a su vida
Ya no hay trabajador de una tienda de frutas sino un hombre
dispuesto a ciertas durezas para reclamarle al mundo lo que el cree le pertenece.
Y vemos como de a poco se hace un nombre en las calles, a través de prácticas
ilegales, evidentemente, pero también a través de un liderazgo e inteligencia
natos.
Esos rasgos calaran en su hijo Michael, quien lleva a la familia
a un grado mayor de dominio, y
posteriormente a un fallido intento por legalizarles en el mundo de los
negocios. Historias como la de Vito las hemos escuchado miles de veces en otros
protagonistas (Steve Jobs, Henry Ford, Diego Maradona...) y sus potentes
narraciones a las que es muy difícil escapar, sobretodo porque nos
identificamos fácilmente con los escollos que los hombres han tenido que pasar
en su camino a la gloria
Es la personificación del camino del héroe de Vogel. Una serie
de pruebas que le dan un halo de superioridad y una justa recompensa, a quien
las sortea.
En la cultura cinematográfica estas historias generan poderosos
vínculos, bien puede ser por caminos erróneos (scarface, Blow, Uno de los
nuestros) o por lo que se podría llamar la senda del bien (Forrest Gump, El
gran pez )
El código de honor:
un punto clave, por el que creo inicialmente que esta imagen de Cossa Nostra, resulta
más poderosa y atrayente que otras tantas símiles, como lo son la de traficantes
de drogas colombianos o mexicanos, que tan de moda están en el panorama audiovisual
El mundo en el que se desenvuelve la trilogía, es de unos
criminales con modales, peligrosos si se acercan a ellos, pero con una serie de
principios y de valores que consiguen una conexión con quien les ve. Son seres
despiadados que ejercen austeros trabajos, pero que a su vez, velan por sus familias,
por sus tradiciones espirituales, y por ciertos ritos de apoyo mutuo entre
cofrades (como entre italianos por ejemplo)
Esos mimos seres son capaces de alzar un imperio en el juego
y la prostitución, pero de igual manera de rechazar un negocio lucrativo cuando
sienten que este atenta contra sus principios (como Vito Corleone en la primera
parte)
Obviamente parte del mensaje de Coppola y Puzzo recae en el
hecho de que el crimen no paga, y nos lo muestran en las 3 piezas de esta obra,
pero a su vez siempre hay una camaradería entre personajes que tienen valores,
y que los hacen mas profundos.
En un punto, por citar un ejemplo, Michael será un hombre
vacio de alma que solo se mueve por intereses monetarios y de dominio, pero sus
más cruentas acciones vienen acompañadas de ofensas muy fuertes a su credo
personal ( Fredo traiciona su lealtad y Kay su estructura familiar)
No busco humanizar a criminales, se a cual sea su
procedencia, pero la época y el ambiente en el que están ambientadas las películas
del Padrino nos dejan ver personajes palpables, poco estereotipados, de carne y
hueso, y que aun cuando erran, lo hacen movidos por una filosofía propia y un código
grupal que los separa de un burdo delincuente tradicional
En este apartado cabe señalar que tanto el guionista como el
director le han dotado a la mayoría de los caracteres de la organización, un
aire de elegancia y misterio en iguales proporciones. Dos adjetivos poco aplicables
a la imagen de mafioso local que reina en estos días
La Familia: para
quienes vivimos en familias numerosas será una fuerza muy atrayente en esta
triada fílmica la de la composición familiar de los Corleone, sobretodo en la
primera parte.
El mundo diegetico de la cinta nos introduce en un clan numeroso, y que se apoya mutuamente. Lleno
de diferentes personalidades que se compaginan entre sí bajo el básico amor
entre conyugues. Es difícil no escapar a la identificación propia y de la
familia misma al ver a Sonny en el papel de buscapleitos, a Connie como la
protegida por sus hermanos, a Michael llevando la contraria a la tradición de los Corleone, al torpe y
poco hábil de Fredo o al Don ejerciendo su mando desde una de las salas de su
casa. Todas son situaciones incrustadas en la memoria propia que nos son más
que conocidas porque las hemos vivido de alguna manera
Pero esta es una familia que rescata valores clásicos de la
sociedad de principio del siglo pasado, y que se ha vendió perdiendo con el
tiempo. Dichos valores como la unidad, el respetó de hijos a padres o los
negocios familiares son códigos tradicionalistas que se han modificado y
quebrado con la industrialización del mundo y que son difíciles de hallar en
nuestros días
Creo que todo se resume en los momentos en que se congregan a cenar. Esas
simples escenas develan todo el entramado de relaciones que hay en esta estirpe
siciliana. Una mesa con comida es capaz de reunir a padres, hermanos, nietos,
sobrinos, hijos adoptivos e incluso a amigos de la familia. Todos, en el rito
de la alimentación olvidan por un momentos sus problemas externos y entre si y
se entregan al cálido momento de compartir instantes con los seres con los que también
comparten su sangre.
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