Opiniones cinéfilas transformadas en infografías... y también podcast. El cinema pirata usa lenguaje no apto para menores. Rated R
domingo, 23 de marzo de 2014
EL EFECTO SUMMER
Usted querido lector pensara que, por lo que se escribe acá, hay detrás de todo esto un mórbido y desastroso troll de 150 kilos, con veneno y ponzoña en los dedos y cuya relación con el mundo esta llena de resentimientos hacia la sociedad y odio visceral hacia las féminas. Nada mas lejos de la realidad (excepto por lo de los 150 kilos pues en realidad son 170) pero en lo que concierne al resto de atributos dignos de un friki en estado puro déjeme decepcionarlo al decirle que el capitán de esta bitácora también tiene sensiblerías momentáneas como las que afloran a continuación.
Digo esto porque se puede pensar que al recurrir a etiquetas como "la absurda y típica comedia romántica" o "la maldita estética chick flicks" yo condeno totalmente a la hoguera a todo lo que huela a este genero a sabiendas de que existen piezas, aunque pocas, que pueden salvar a dicho tipo de películas.
Tal vez la mejor muestra de ello sea "500 days of summer" mi ejemplo predilecto si lo que se quiere es demostrar la existencia de una muy bien pensada historia de amor, bautizable como la abanderada de la nueva serie de comedias irreverentes y atípicas que juegan con un humor mas ácido y menos obvio.
Después de "Amelie" podría decirse que el nido de amor de Tom y Summer ha sido el mayor estandarte de la cinematografía indie-hipster, pues los quehaceres de esta producción lograron poner nuevamente de moda a los Smiths, elevar al nivel de culto el rostro de Zooey Deschanel y disparar la carrera de un normalito, antítesis del masculino ideal, como lo es Joseph Gordon Levitt.
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miércoles, 5 de marzo de 2014
4 CLICHES PARA SENTIRSE UN COMPLETO NORTEAMERICANO
Para los que han leído algunas lineas de las tantas que se han escrito acá, no sera difícil dilucidar que ese tradicional "American way of life" es algo a lo que acostumbro cuestionar por miles de razones, sin embargo calificativos como un anti-estadounidense, anti-imperialista, izquierdista o en el peor de los casos mamerto poco honor me hacen pues se reconocer los puntos a favor que tiene en todo nivel una sociedad como la norteamericana (son unos genios para crea industria sobre cualquier medio creativo, son los mejores para contar historias, siempre van un paso adelante en innovación de las comunicaciones e.t.c)
De cualquier manera, si hay algo que no soporto es que el cine, y sobretodo el actual, trate de venderme al vecino del norte como un dechado de virtudes lleno de armonia, paz, deseo de justicia, tierra de oportunidades y un sinfín de adjetivos cuestionables que cientos de personas en el mundo han terminado por creerse.
Sin duda creo que uno de los clichés mas pecaminosos que ha desarrollado Hollywood en su masificación es el pecado banal de crear historias para autoproclamarse como los buenos de la película y estandarizarse como los regentes de la verdad y la equidad en un mundo corroído por musulmanes, comunistas, ateos, mexicanos, latinos, europeos, kosovos, rusos, islamistas, extremistas, paganos, campesinos, bebedores de te, jugadores de ajedrez, italianos engominados y en general todo lo que vaya en contra de su estereotipo ideal.
martes, 4 de marzo de 2014
SOBREVIVIENDO A UNA NOCHE DE OSCARS
Cual destellante exposición de joyas y trofeos, los Premios Oscar se han convertido en una especie de cita de culto ya no solo para amantes del cine sino para gente cuyos gustos poco pasan por el séptimo arte y sus interés es mas una moda que otra cosa.
En Latinoamerica, donde evidentemente estamos influenciados por la cultura yankee, hemos desarrollado en los últimos años, una especial adoración hacia los premios de la Academia, que son el momento ideal para que extraños especímenes que pululan el ciberespacio, reaparezcan en redes sociales y se sumen al frenesí mediático de las estatuillas doradas.
Y con los años ya se ha vuelto habitual ese maremágnum de opiniones personales hacia cada detalle de este tipo de eventos televisados, que en este lado del charco cobran una importancia abismal, generando una serie de comportamientos ya casi que clásicos que responden a una serie de etapas, tomen nota por favor.
miércoles, 19 de febrero de 2014
LA PODEROSA SÁTIRA DE LOS SIMPSON
En una época en la que todos se creen humoristas, que cualquier babosada es sinónimo de risas y en la que la mayoría se autoproclama comediante por hacer stand up comedys baratos que no son mas que refritos de situaciones ya vistas, se puede pensar que la originalidad y la poderosa sátira desafiante está en peligro de extinción. En cierta manera puede ser, y el panorama deja ver que quizá ese humor que incomodaba sectores y que planteaba cuestionamientos entre carcajadas es un espécimen que a mucho no les interesa hacer porque requiere neuronas, pensamientos profundos, deseos de comunicar algo y por supuesto salirse un poco del status quo habitual.
Si algo nos ha demostrado el teatro, el cine y en ultima instancia la televisión, es que el buen humor es el que lleva inteligencia intrínseca, y si hay que hablar de comedia inteligente nuestros ojos se deben dirigir al bello pueblo de Springfield que es donde reside toda una institución a nivel humorístico en el mundo.
Para definirlo de la mejor manera voy a hacer uso de una frase de "The Nostalgia Critic" (show en Internet que recomiendo enormemente) que sintetiza perfectamente lo que sucede con este particular fenómeno animado llamado "Los Simpson" a los que él hace referencia como "máximos creadores del humor que utilizamos a diario"
Y es verdad y a su vez es difícil, diría imposible, no llegar a alguna referencia de este programa cuando de jocosidad cotidiana se habla. En nuestras mentes siempre vagará un chiste, una escena, un personaje o una frase pertenecientes a ese universo color amarillo.
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jueves, 13 de febrero de 2014
5 GRANDES VERDADES EXISTENCIALES DETRAS DE THE WOLF OF WALL STREET
Provocadora, contestataria, revoltosa, trepidante, magnifica, excesivamente sexista. ¿Que mas se ha dicho de The Wolf of Wall Street? Que es el regreso al mejor cine de Scorsese abogan sus defensores ( entre los que me incluyo). Que es descaradamente ofensiva y larga sueltan algunos de sus detractores. La opinión esta dividida pero será irrefutable aceptar que nos encontramos ante uno de los primeros sucesos cinematográficos del año gracias al Tándem compuesto por el director y su nuevo De Niro, ese gran interprete llamado Leonardo Di Caprio.
Pero detengamos por favor. Pido un alto para masticar la historia mas allá de lo evidente, que es la vida del verdadero Jordan Belfort. Dicen que las mejores películas están adornadas de trasfondos y subtramas que se enraízan para soportar el peso del relato principal. No tengo duda que este relato es una composición de pequeños detalles que le enriquecen mas y que creo vale la pena que sean analizados.
martes, 14 de enero de 2014
RECETA PARA UNA COMEDIA HOLLYWOODENSE
Sin duda alguna, el éxito de este inicio de año en las carteleras de cine es la película mexicana "No se aceptan devoluciones", una comedia con tintes dramáticos que ha generado una considerable cantidad de lágrimas en las salas de cine gracias a esa suspicaz formula de risas y reflexiones.
Decir que es una mala película seria un improperio, en gran medida porque no es así. Es una cinta muy bien dirigida, con buenas actuaciones y que indudablemente entretiene, pero tampoco se le puede localizar al otro extremo, al de gran película, que eso es lo que algun sector de la prensa viene haciendo con ella.
Y digo que no se puede por una simple razón, la película responde a una formula, la de comedia Hollywoodense. Dicha formula es un compendio de estereotipos sutilmente disfrazados que se repiten con enorme constancia en muchas de las producciones hechas actualmente. Estos códigos estan grabados a fuego entre directores, guionistas y productores porque según parece alcanza los niveles de taquilla y recordación deseados por una industria tan potente como la del séptimo arte.
Y allá afuera, miles de noveles cineastas se matan la cabeza para alcanzar ese codiciado favor mediático que producen este tipo de cintas, por dicha razón voy a tratar de simplificar las cosas a tantos aspirantes a realizador con este tratado que lleva la formula exacta a fin de realizar una comedia "mainstream".
lunes, 6 de enero de 2014
MAD MEN - EL HOMBRE DE NEGOCIOS EN EL CINE
Carisma, frialdad, capacidad de engaño, manipulación. Aunque hacen parte de esta radiografía acerca del hombre de negocios en el séptimo arte, realmente dichos atributos no pertenecen a el. La lista, junto a otros rasgos similares, corresponde a un cuadro de análisis sobre la personalidad de un asesino en serie.
La teoría la escuche por primera vez en una charla sobre psicópatas, y allí, uno de los ponentes, no tuvo tapujos en presentar este descarnado símil entre el empresario y el sociopata, aludiendo a que compartían una serie de características éticas y emocionales bastante cercanas. Todo ello amparado en el marco de la sociedad capitalista en la que hemos crecido.
¿Es tan cierto esto? Difícilmente lo sabremos con certeza alguna vez, y digo difícil porque seremos contados los que tengamos contacto directo con uno de estos peces gordos de la industria. Entonces, se deduce que la ventana mas cercana que tenemos hacia ellos es la que nos provee el cine. Y alli nace otra interrogante ¿como nos presenta el séptimo arte al amo y señor de la modernidad?
Y es que el Internet se atreve a bautizar al regente moderno como el villano del nuevo cine, por otro lado en el imaginario colectivo reside aquella idea de que los hombres exitosos en el campo empresarial vienen avalados por ya sea una serie de practicas de dudosa integridad o por un culto desmesurado a lo material, en resumidas cuentas nada bueno. Con todo ello, ¿Como juegan estos aspectos en el cuadro que pintan los cineastas sobre estos personajes? Veamos.
viernes, 27 de diciembre de 2013
UN AÑO EN NÚMEROS. LO MEJOR Y LO PEOR DE MI 2013
Es una practica habitual esta de hacer rankings, tops, listas y demás cada vez que se acaba un año. Lo hacen los medios televisivos, la radio, los periódicos, el Internet, los programas de chisme y hasta las personas del común cada vez que presupuestan lo conseguido en estos 365 días.
Partiendo de que esta es una bitácora con un toque bastante personal y que ranking basados en los estrenos de 2013 existen miles mejor redactados, mas completos y con mayor información, este listado de lo mejor en diversos aspectos esta desligado de fechas y cifras. Simplemente es un compendio de lo que mas me ha gustado en este lustro, independientemente de el año de la película o la canción en cuestión. Fiel a mi filosofía, esto es un top atemporal.
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miércoles, 4 de diciembre de 2013
10 PELICULAS COLOMBIANAS QUE VALE LA PENA VER
Hace un tiempo deje plasmado en esta bitácora un escrito acera de las 10 peores películas del cine nacional según mi criterio. Tal vez fue drástico con tremendo titulo a manera de periódico amarillista y a su vez debí ser un poco mas sensato al decir que eran 10 cintas que me parecían desdeñables sin que eso las convirtiera en las mas nauseabundas de la industria nacional.
En aquellos párrafos prometí, no sé si para mi mismo o para los lectores fantasmas de este espacio, destacar 10 filmes colombianos que me parecían bien hechos y que en contraparte demostraban no solo que aquí hay gente capaz de hacer buenos productos audiovisuales sino que además uno puede criticar y proponer en la misma medida.
Esta vez he querido ser un poco mas aterrizado y no catalogar las siguiente selección como las 10 mejores películas del cine colombiano o calificativos similares, simplemente busco rescatar esta decena de ejemplos que me parecen no solo bien logrados sino que vale la pena ver por alguna razón en particular. Quiero dejar claro igualmente que me faltan infinidad de películas de nuestra historia cinéfila por ver. Debo ser sincero al decir que ignoro lo hecho por Luis Ospina, Ricardo Gabrielli o Alejandro Landes por citar algunos y que tengo en deuda producciones como la Playa D.C, la sociedad del semáforo o 180 segundos entre muchas otras. Una vez dicho esto…
1- Satanás (Andi Baiz): Las narraciones de tipo coral se han vuelto una constante en la cinematografía actual. Se popularizaron sobretodo con ejemplos tan contundentes como Magnolia de P.T Anderson o Amores Perros de Gonzales Iñarritu. De esta clase de historias se han visto ejemplos a raudal, desde buenos (21 gramos) hasta flojos (Crash).
Satanás se apropia de dicho estilo para adentrarnos en los trágicos sucesos de restaurante Pozzeto ocurridos en 1986, y creo que logra no solo darle forma al hecho sino redimensionarlo al empaparnos de la vida de tres de sus participes, tres vidas totalmente distintas que se unen en un solo instante por caprichos del destino y que evocan toda una serie de sucesos que están pasando en una ciudad en el día a dia. Tres personas corrientes que se vuelven parte de un hecho trágico en el que queda claro que este tipo de sucesos nos puede alcanzar a cualquiera en algún momento.
Me encanta su ritmo, sus personajes bien construidos, sus tramas internas, su universalidad sin dejar de lado el localismo que necesitamos para identificarnos con ella (cuenta tu aldea y contaras el mundo) Rescato además su buena fotografía, su casting acertadísimo en mi opinión (Blas Jaramillo hace un papelazo en esta peli) y por supuesto su dirección, muy bien lograda, nada efectista ni maniquea, sencillamente un complemento ideal a un guion bien trabajado.
Hace poco la volví a ver y me percate de que hay diálogos en algunas partes que suenan forzados, creo que sería el único apartado a mejorar, pero por lo demás es una de las cintas nacionales que mas me gustan y que siempre estoy dispuesto a repetir.
2- La pena máxima (Jorge Echeverry) Aunque sobre el papel parezca otro burdo intento de la triada Trompetero-Dago Garcia-Caracol lo cierto es que a mi modo de ver esta cinta, escrita por Dago y ambientada en la prostituida y denigrada clase media colombiana, es de los pocos intentos de verdadero humor que se han hecho sobre un espectro que hoy más que nunca está presente en nuestras vidas. El futbol.
La película no tiene pretensiones artísticas ni menos, y de hecho tampoco parece perseguir la formula netamente comercial. Creo que divaga en un bache entre las dos corrientes sin ser parte de ninguna y tal vez ahí está su peculiar encanto, en que como pocas veces ha sucedido en el cine nacional, propone un humor critico, inteligente y de fácil digestión a las masas, porque ¿qué nos es más cercano hoy en día que el deporte número uno del mundo?
La pena máxima no me permite análisis sobrecargados de lógica, no permite una disección profunda. Nada de eso, más bien es un producto que entretiene, y que lo hace muy bien, que está adornado con un humor muy sutil y bien hecho, con unas actuaciones destacables y con un aura de ironía que la hace una comedia inteligente, un tipo de comedia que nos hace enorme falta en la actualidad.
La pena máxima es un agradable proyecto que divierte, nada más, y eso por más básico que parezca es bastante loable.
3- La Sangre y la lluvia (Jorge Navas) Hace poco tuve la oportunidad de ver esta notable cinta de género que rompe con algunos esquemas a los que estamos acostumbrados.
Un taxista y una mujer nocturna hacen de guías en este recorrido sórdido por la Bogotá no plástica, la cara menos bonita, la que no sale en los videos de Colombia es Pasión, y nos presenta así una serie de personajes oscuros y variopintos que son la verdadera fauna de la noche capitalina.
Visualmente está muy bien realizada. Todas esas sensaciones densas del peligro de las calles se perciben en cada plano y en la ambientación, siempre pensada en transmitir el estado de alerta que requiere habitar dichas calles. Pero además, los personajes principales son creaciones más humanas, mas sensatas, mas aterrizadas; son seres con vidas poco satisfactorias, que encuentran en la penumbra su hábitat natural, y que cargan con si distintas penas de lo que ha sido su vida hasta ahora.
Muy importante lo que esta película logra no solo con la desmitificación del héroe y la princesa, siempre pulcros en otro tipo de relatos, sino además con el tiempo, pues se atreve a condensarlo todo en una sola noche lo que le da una dimensión más realista a los sucesos que allí se dan.
Además de ello el personaje de Ángela es una delicia al ojo, en el buen sentido, pues no solo está muy bien actuado sino que es tan rico, tan abundante de matices que genera intriga, ganas por saber más de sus vivencias, de su propósito, de su que hacer en este mundo. Por otro lado, esa serie de secundarios que le rodean hacen más sugestivo ese ambiente que el director y guionista nos presentan.
Aun así, creo que le mayor pecado esta precisamente en su guion, uno que se hace nudos y líos que nadie ha pedido y que complica las cosas innecesariamente arruinando un final que podría ser mejor. Por lo demás es un producto de cine negro muy bien pensado, bien ejecutado y lleno de muchas posibilidades al atreverse a contar esa cara a la que no nos gusta ver de esta ciudad.
4- La Estrategia del Caracol (Sergio Cabrera) que puedo decir acerca de este gran trabajo que ya no haya sido reseñado. Todo ya ha sido dicho, y aun mas, pero es que esta película la considero el verdadero parteaguas de la cinematografía nacional.
Nos solo es una historia vigente que no sucumbe al tiempo y que cae como anillo al dedo a esta actualidad, sino que además se viste de denuncia, lleva consigo una magnifica premisa en sus entrañas, y pone al descubierto una constante que ha tenido nuestra cinematografía a través de los años. La desigualdad social.
Me encanta el lenguaje anárquico con el que está construida, no solo desde su concepción técnica, sino desde sus personajes, la forma en que avanza la historia y el siempre épico “hay tienen su hijueputa casa pintada” que quedara grabado en la memoria de los cinéfilos por mucho tiempo gracias a la fuerza con la que se escupe esa frase a un antagonista, pero más que ello a los verdaderos villanos de la vida real, esos que se enriquecen con nuestro dinero, que nos explotan y que se vanaglorian de sus despreciables métodos para mantenernos a raya.
Esta es una de esas cintas que vale la pena ver cada nada, por la universalidad de su argumento, y por lo fastuosamente hecha y por un elenco que sin tantos faros y alfombras alrededor supo darle vida a semejante grito de protesta. Me quedo corto en halagos hacia esta película.
5- El Paramo( Jaime Osorio) Tuve que esperar bastante para ver esta película de terror que prometía bastante mediante su tráiler, y aunque no puedo decir que sea un eco ni una producción avasalladora si me quedas claro que ante todo emana una profesionalidad y un trabajo muy bien realizado.
Si bien hay aspectos destacables dentro de su todo, creo que son dos puntos en específico los que me generan enorme respeto hacia sus implicados. Uno es referente a la historia, desde el punto que se tomo, es decir, el abordar el conflicto (algo tan latente en nuestra sociedad que ya hastía) desde una perspectiva de suspenso y no desde el clásico canon de lucha contra la guerrilla, es plausible, no solo por lo bien ambientado, lo cercano y creíble que nos resulta sino por lo arriesgado e innovador dentro de nuestra cinematografía al tomar un tema cliché y abordarlo con otro prisma.
Lo segundo es su muy buena realización, su ritmo sofocante, su luminosidad tenue hecha a propósito, todo ese vertiginoso andar que permite sentir lo que los protagonistas expresan, en pocas palabras una dirección estupenda. En fotografía y arte también hay que concederle elogios al llevarle al espectador imágenes rusticas, pesadas, cargadas de un horror y un suspense que hela la sangre con los minutos.
Adicionalmente, el paramo s una excelente muestra de que el buen cine también se puede hacer con pocas locaciones y un milimétrico sentido del incremento de las emociones. Con una historia clara y unos objetivos bien definidos. También hay que resaltar que el final no es el mejor, y que de alguna manera las justificaciones de lo sucedido en la trama no son precisamente las mas verosímiles, pero de todas maneras esta cinta representa un buen equilibrio entre cine de género aterrizado a nuestra realidad, y dentro de todo con interese comerciales sin ser por ello un mal producto.
6- Perro come perro (Carlos Moreno) Es para mí el mejor proyecto de cine negro que se ha hecho en el país. Principalmente porque tiene la virtud de contarnos algo tantas veces dicho pero con una clara firma del autor en cada plano, diálogo y giro dramático que me parece un proyecto sumamente bien logrado y siguiendo la línea de El Paramo, comercial e interesante.
Afortunadamente esta ha sido una de las películas colombianas que he ido a ver a cine y no me he arrepentido pues logro ver en ella un trabajo muy profesional, unas bases claras sobre lo que se pretende con ella y una detallada planeación en cada uno de sus aspectos.
Puntos fuertes siento que tiene varios. Las actuaciones por ejemplo se encuentran dentro de lo más alto, sino basta con ver a Blas Jaramillo en su papel de mafioso, a Marlon Moreno y Oscar Borda como matones y al entrañable, y gran actor Álvaro Rodríguez, una vez más en sus habituales roles jocosos y sádicos en un conjunto de “performance” magnificas, que le permiten a uno sentirse viendo cine y no televisión en pantalla gigante.
Como un plus, y notaran que soy muy repetitivo en esto, el relato es genialmente ambiguo, al mezclar los cánones del genero con la localia de una historia ambientada en una peligrosa ciudad y en un contexto muy rico gracias a esos pincelazos de magia negra, santería y premoniciones, tan nuestros, tan Colombianos.
Y bueno, démosle un par de meritos más al director, que supo ambientar a las mil maravillas esta ficción gracias a su fotografía amarillenta, sobreexpuesta, soleada, que se funde perfectamente con las sensaciones que se quiere transmitir al espectador. Por ello insisto en que la opera prima de este director es de lejos una de las películas más interesantes hechas recientemente y que demuestra que no es necesario romper y maniobrar excesivamente con los códigos de género para dar a luz a una idea bien fabricada.
7- Paraíso Travel (Simon Brand): Aunque al igual que en otros ejemplos, esta película se nutre de un tema cansino, desgastado y de por más molesto para la mayoría de personas que pedimos se haga un cine fuera de las habituales temáticos narco-sexuales. Lo cierto es que Paraíso Travel va en contra de ello, o mejor dicho va a favor de todo lo que conocemos como nuestro cine y nuestra realidad. Entonces sobre el papel no es más que otra historia de colombianos en búsqueda del sueño americano, ese sueño que nos han vendido como el gran cambio a nuestras tristes vidas tercermundistas.
Pero entonces ¿Qué hace a Paraíso Travel una película interesante o siquiera buena? Me atrevería a decir que es el reflejo fidedigno de la situación de cientos de compatriotas, y no solo nuestros sino de miles de personas de este lado del charco que huyen de sus hogares en búsqueda de una tierra que le brinde mejores oportunidades. Entonces me remito a que su fortaleza reside en el grado de veracidad que se imprime en esta ficción de amor que afortunadamente no camina con el color rosa y la meloseria barata sino que por el contrario se hace mas real porque como en la vida misma, las parejas cambian, las relaciones se acaban, las situaciones alteran a las personas.
No se exactamente a que se le puede llamar un cine muy humano pero si existiese dicha categoría creo que haría uso de tal apelativo para referirme a esta filme, porque personalmente me impacto mucho por lo visceral con lo que es contado, por supuesto que dentro de todo esta pensado en que genere esas emociones que a la final se transformen en taquilla, pero entonces me parece un objetivo bien logrado. Es decir, la propuesta esta bien efectuada porque el director es fiel a lo que quiere; una película con una narrativa muy colombiana que pueda ser vista en todo el mundo, e indudablemente cumple con ello. Cabe destacar que no estamos ante una historia que quiebre en dos a la cinematografía ni nada por el estilo, pero es innegable su factura perfecta, su excelente trabajo de guion, de interpretaciones (Margarita Rosa de Francisco, Angélica Blandón, Aldemar Correa) y toda su maquinaria en cierta manera hollywodense, pero no por ello mal realizada, todo lo contrario, emana profesionalismo en cada toma, y como sabemos, eso , en nuestra industria, ya es algo muy destacable.
8- Todos tus muertos ( Carlos Moreno): peliculón, de nuevo de Carlos Moreno, esta vez en un incidente aislado del recurrente conflicto armado, que devela una serie de caracteres muy autóctonos, muy del imaginario colectivo nuestro, y que desarrollan una proeza interesante en cuanto a la situación que nos plantea.
Esta película bien puede jactarse de plantearnos una situación extrema en la que se juega con la incertidumbre ¿Qué pasara? ¿Cómo acabará esto? Esas y más interrogantes que no son nada fáciles de crear y mantener en el séptimo arte están condensadas en este genial film en el que fortuitamente nada es predecible.
Y me reitero a mi mismo al decir que Álvaro Rodríguez es uno de los mejores actores de este país, un tipo que no ha necesitado una cara bonita o un padrino particular para mostrarse y deja r claro el grado de respeto que tiene por las artes escénicas.
Un plus que es necesario agregarle a todo esto, es que al igual que la estrategia del caracol todos tus muertos se pone la túnica de la denuncia, de señalamiento, de indicar con el dedo a una problemática que no podemos esconder mas y que carcome lentamente poblaciones y locaciones rurales de nuestro país , y por supuesto que proviene de la maquinaria corrupta que se ha tomado cada puesto público y cada rincón del estado.
9- Buscando a Miguel (Juan Fischer): Leí una crítica alguna vez en la que decía que esta película era algo así como una versión chibcha del cuento del fantasma de la navidad, y hasta antes de leer semejante “halago” no había reparado en que si, tal vez si, es muy probable que tenga algo d se cuento infantil, y de hecho es probable también que Buscando a Miguel no sea ni cerca la mejor historia del cine nacional.
Peor con esta tara tan grande de entrada sigo pensando que es una película muy honesta y muy sencilla también, quizá volviendo al tema del neto entretenimiento al que hacía referencia con “La pena máxima” aquí la cosa pueda aplicarse desde un `punto de vista menos académico y mas vivencial.
La magia de esta película radica en su simplicidad, en sus aires cotidianos, en llevar a la pantalla una historia mínima que podría pasarle a cualquiera en la calle. Es en un alto grado un cuento de la vida misma, que bien puede pertenecer a nuestro padre, mejor amigo o vecino de al lado.
En cierto grado también carga esa moraleja de vida que si bien no me apetece en la mayoría de los filmes, aquí viene bien dosificado, o tal vez no implícitamente estipulado, como alguien que te enseña a través del ejemplo en vez de sermonearte.
Y aunque queda claro que su intención no es la denuncia, termina haciéndolo, de manera colateral quizá, con las desgarradoras imágenes y turbias situaciones de su accionar. Es otro descenso hacia la Bogotá subterránea, la que hemos querido esconder por mucho tiempo pero que incontrolable mete se hace cada día mas grande, la de los marginados de la sociedad.
10- La gente de la Universal (Felipe Aljure): Película casi que histórica y obligada de la cineteca nacional, que muy seguramente todos hemos visto en algún momento de nuestras vidas. Destacada porque es la radiografía exacta de la idiosincrasia Colombiana.
Por mucho que nos duela, y aunque hoy en día existen cada vez más personas tratando de erradicar estos síntomas de la mal llamada malicia indígena, lo cierto es que La gente de la universal es el diagnostico final de lo que somos convertido en metraje.
Un desfile de personajes tramposos, desleales, ambiciosos, manipuladores, poco éticos pero vestidos con el cómodo traje del “echao pa adelante” es el resultado de esta película que sin ser una oda al arte audiovisual permite de una manera descarnada observar el comportamiento de una sociedad que hasta ahora comienza a ser consciente de sus errores.
Su encanto, para los mas nostálgicos, está también en ese banco de imágenes de lo que era la creciente metrópoli Bogotana a comienzos de la década de los 90, es ese un testimonio de la selva en la que se ha edificado esta nueva sociedad globalizada, que por aquel entonces aun se comportaba de manera parroquial y mezquina (no digo que ahora no).
Yo digo que vale la pena verla por el marco humorístico en el que está construida, que es de señalamiento a esas actitudes que han hecho de este país y sociedad lo que es, es entender los porqués del comportamiento de nuestra gente y visibilizar las conductas de este pueblo errante que por mucho tiempo vivió convencido de la burbuja en la que vivía.
En aquellos párrafos prometí, no sé si para mi mismo o para los lectores fantasmas de este espacio, destacar 10 filmes colombianos que me parecían bien hechos y que en contraparte demostraban no solo que aquí hay gente capaz de hacer buenos productos audiovisuales sino que además uno puede criticar y proponer en la misma medida.
Esta vez he querido ser un poco mas aterrizado y no catalogar las siguiente selección como las 10 mejores películas del cine colombiano o calificativos similares, simplemente busco rescatar esta decena de ejemplos que me parecen no solo bien logrados sino que vale la pena ver por alguna razón en particular. Quiero dejar claro igualmente que me faltan infinidad de películas de nuestra historia cinéfila por ver. Debo ser sincero al decir que ignoro lo hecho por Luis Ospina, Ricardo Gabrielli o Alejandro Landes por citar algunos y que tengo en deuda producciones como la Playa D.C, la sociedad del semáforo o 180 segundos entre muchas otras. Una vez dicho esto…
Satanás se apropia de dicho estilo para adentrarnos en los trágicos sucesos de restaurante Pozzeto ocurridos en 1986, y creo que logra no solo darle forma al hecho sino redimensionarlo al empaparnos de la vida de tres de sus participes, tres vidas totalmente distintas que se unen en un solo instante por caprichos del destino y que evocan toda una serie de sucesos que están pasando en una ciudad en el día a dia. Tres personas corrientes que se vuelven parte de un hecho trágico en el que queda claro que este tipo de sucesos nos puede alcanzar a cualquiera en algún momento.
Me encanta su ritmo, sus personajes bien construidos, sus tramas internas, su universalidad sin dejar de lado el localismo que necesitamos para identificarnos con ella (cuenta tu aldea y contaras el mundo) Rescato además su buena fotografía, su casting acertadísimo en mi opinión (Blas Jaramillo hace un papelazo en esta peli) y por supuesto su dirección, muy bien lograda, nada efectista ni maniquea, sencillamente un complemento ideal a un guion bien trabajado.
Hace poco la volví a ver y me percate de que hay diálogos en algunas partes que suenan forzados, creo que sería el único apartado a mejorar, pero por lo demás es una de las cintas nacionales que mas me gustan y que siempre estoy dispuesto a repetir.
2- La pena máxima (Jorge Echeverry) Aunque sobre el papel parezca otro burdo intento de la triada Trompetero-Dago Garcia-Caracol lo cierto es que a mi modo de ver esta cinta, escrita por Dago y ambientada en la prostituida y denigrada clase media colombiana, es de los pocos intentos de verdadero humor que se han hecho sobre un espectro que hoy más que nunca está presente en nuestras vidas. El futbol.
La película no tiene pretensiones artísticas ni menos, y de hecho tampoco parece perseguir la formula netamente comercial. Creo que divaga en un bache entre las dos corrientes sin ser parte de ninguna y tal vez ahí está su peculiar encanto, en que como pocas veces ha sucedido en el cine nacional, propone un humor critico, inteligente y de fácil digestión a las masas, porque ¿qué nos es más cercano hoy en día que el deporte número uno del mundo?
La pena máxima no me permite análisis sobrecargados de lógica, no permite una disección profunda. Nada de eso, más bien es un producto que entretiene, y que lo hace muy bien, que está adornado con un humor muy sutil y bien hecho, con unas actuaciones destacables y con un aura de ironía que la hace una comedia inteligente, un tipo de comedia que nos hace enorme falta en la actualidad.
La pena máxima es un agradable proyecto que divierte, nada más, y eso por más básico que parezca es bastante loable.
Un taxista y una mujer nocturna hacen de guías en este recorrido sórdido por la Bogotá no plástica, la cara menos bonita, la que no sale en los videos de Colombia es Pasión, y nos presenta así una serie de personajes oscuros y variopintos que son la verdadera fauna de la noche capitalina.
Visualmente está muy bien realizada. Todas esas sensaciones densas del peligro de las calles se perciben en cada plano y en la ambientación, siempre pensada en transmitir el estado de alerta que requiere habitar dichas calles. Pero además, los personajes principales son creaciones más humanas, mas sensatas, mas aterrizadas; son seres con vidas poco satisfactorias, que encuentran en la penumbra su hábitat natural, y que cargan con si distintas penas de lo que ha sido su vida hasta ahora.
Muy importante lo que esta película logra no solo con la desmitificación del héroe y la princesa, siempre pulcros en otro tipo de relatos, sino además con el tiempo, pues se atreve a condensarlo todo en una sola noche lo que le da una dimensión más realista a los sucesos que allí se dan.
Además de ello el personaje de Ángela es una delicia al ojo, en el buen sentido, pues no solo está muy bien actuado sino que es tan rico, tan abundante de matices que genera intriga, ganas por saber más de sus vivencias, de su propósito, de su que hacer en este mundo. Por otro lado, esa serie de secundarios que le rodean hacen más sugestivo ese ambiente que el director y guionista nos presentan.
Aun así, creo que le mayor pecado esta precisamente en su guion, uno que se hace nudos y líos que nadie ha pedido y que complica las cosas innecesariamente arruinando un final que podría ser mejor. Por lo demás es un producto de cine negro muy bien pensado, bien ejecutado y lleno de muchas posibilidades al atreverse a contar esa cara a la que no nos gusta ver de esta ciudad.
Nos solo es una historia vigente que no sucumbe al tiempo y que cae como anillo al dedo a esta actualidad, sino que además se viste de denuncia, lleva consigo una magnifica premisa en sus entrañas, y pone al descubierto una constante que ha tenido nuestra cinematografía a través de los años. La desigualdad social.
Me encanta el lenguaje anárquico con el que está construida, no solo desde su concepción técnica, sino desde sus personajes, la forma en que avanza la historia y el siempre épico “hay tienen su hijueputa casa pintada” que quedara grabado en la memoria de los cinéfilos por mucho tiempo gracias a la fuerza con la que se escupe esa frase a un antagonista, pero más que ello a los verdaderos villanos de la vida real, esos que se enriquecen con nuestro dinero, que nos explotan y que se vanaglorian de sus despreciables métodos para mantenernos a raya.
Esta es una de esas cintas que vale la pena ver cada nada, por la universalidad de su argumento, y por lo fastuosamente hecha y por un elenco que sin tantos faros y alfombras alrededor supo darle vida a semejante grito de protesta. Me quedo corto en halagos hacia esta película.
Si bien hay aspectos destacables dentro de su todo, creo que son dos puntos en específico los que me generan enorme respeto hacia sus implicados. Uno es referente a la historia, desde el punto que se tomo, es decir, el abordar el conflicto (algo tan latente en nuestra sociedad que ya hastía) desde una perspectiva de suspenso y no desde el clásico canon de lucha contra la guerrilla, es plausible, no solo por lo bien ambientado, lo cercano y creíble que nos resulta sino por lo arriesgado e innovador dentro de nuestra cinematografía al tomar un tema cliché y abordarlo con otro prisma.
Lo segundo es su muy buena realización, su ritmo sofocante, su luminosidad tenue hecha a propósito, todo ese vertiginoso andar que permite sentir lo que los protagonistas expresan, en pocas palabras una dirección estupenda. En fotografía y arte también hay que concederle elogios al llevarle al espectador imágenes rusticas, pesadas, cargadas de un horror y un suspense que hela la sangre con los minutos.
Adicionalmente, el paramo s una excelente muestra de que el buen cine también se puede hacer con pocas locaciones y un milimétrico sentido del incremento de las emociones. Con una historia clara y unos objetivos bien definidos. También hay que resaltar que el final no es el mejor, y que de alguna manera las justificaciones de lo sucedido en la trama no son precisamente las mas verosímiles, pero de todas maneras esta cinta representa un buen equilibrio entre cine de género aterrizado a nuestra realidad, y dentro de todo con interese comerciales sin ser por ello un mal producto.
Afortunadamente esta ha sido una de las películas colombianas que he ido a ver a cine y no me he arrepentido pues logro ver en ella un trabajo muy profesional, unas bases claras sobre lo que se pretende con ella y una detallada planeación en cada uno de sus aspectos.
Puntos fuertes siento que tiene varios. Las actuaciones por ejemplo se encuentran dentro de lo más alto, sino basta con ver a Blas Jaramillo en su papel de mafioso, a Marlon Moreno y Oscar Borda como matones y al entrañable, y gran actor Álvaro Rodríguez, una vez más en sus habituales roles jocosos y sádicos en un conjunto de “performance” magnificas, que le permiten a uno sentirse viendo cine y no televisión en pantalla gigante.
Como un plus, y notaran que soy muy repetitivo en esto, el relato es genialmente ambiguo, al mezclar los cánones del genero con la localia de una historia ambientada en una peligrosa ciudad y en un contexto muy rico gracias a esos pincelazos de magia negra, santería y premoniciones, tan nuestros, tan Colombianos.
Y bueno, démosle un par de meritos más al director, que supo ambientar a las mil maravillas esta ficción gracias a su fotografía amarillenta, sobreexpuesta, soleada, que se funde perfectamente con las sensaciones que se quiere transmitir al espectador. Por ello insisto en que la opera prima de este director es de lejos una de las películas más interesantes hechas recientemente y que demuestra que no es necesario romper y maniobrar excesivamente con los códigos de género para dar a luz a una idea bien fabricada.
Pero entonces ¿Qué hace a Paraíso Travel una película interesante o siquiera buena? Me atrevería a decir que es el reflejo fidedigno de la situación de cientos de compatriotas, y no solo nuestros sino de miles de personas de este lado del charco que huyen de sus hogares en búsqueda de una tierra que le brinde mejores oportunidades. Entonces me remito a que su fortaleza reside en el grado de veracidad que se imprime en esta ficción de amor que afortunadamente no camina con el color rosa y la meloseria barata sino que por el contrario se hace mas real porque como en la vida misma, las parejas cambian, las relaciones se acaban, las situaciones alteran a las personas.
No se exactamente a que se le puede llamar un cine muy humano pero si existiese dicha categoría creo que haría uso de tal apelativo para referirme a esta filme, porque personalmente me impacto mucho por lo visceral con lo que es contado, por supuesto que dentro de todo esta pensado en que genere esas emociones que a la final se transformen en taquilla, pero entonces me parece un objetivo bien logrado. Es decir, la propuesta esta bien efectuada porque el director es fiel a lo que quiere; una película con una narrativa muy colombiana que pueda ser vista en todo el mundo, e indudablemente cumple con ello. Cabe destacar que no estamos ante una historia que quiebre en dos a la cinematografía ni nada por el estilo, pero es innegable su factura perfecta, su excelente trabajo de guion, de interpretaciones (Margarita Rosa de Francisco, Angélica Blandón, Aldemar Correa) y toda su maquinaria en cierta manera hollywodense, pero no por ello mal realizada, todo lo contrario, emana profesionalismo en cada toma, y como sabemos, eso , en nuestra industria, ya es algo muy destacable.
Esta película bien puede jactarse de plantearnos una situación extrema en la que se juega con la incertidumbre ¿Qué pasara? ¿Cómo acabará esto? Esas y más interrogantes que no son nada fáciles de crear y mantener en el séptimo arte están condensadas en este genial film en el que fortuitamente nada es predecible.
Y me reitero a mi mismo al decir que Álvaro Rodríguez es uno de los mejores actores de este país, un tipo que no ha necesitado una cara bonita o un padrino particular para mostrarse y deja r claro el grado de respeto que tiene por las artes escénicas.
Un plus que es necesario agregarle a todo esto, es que al igual que la estrategia del caracol todos tus muertos se pone la túnica de la denuncia, de señalamiento, de indicar con el dedo a una problemática que no podemos esconder mas y que carcome lentamente poblaciones y locaciones rurales de nuestro país , y por supuesto que proviene de la maquinaria corrupta que se ha tomado cada puesto público y cada rincón del estado.
Peor con esta tara tan grande de entrada sigo pensando que es una película muy honesta y muy sencilla también, quizá volviendo al tema del neto entretenimiento al que hacía referencia con “La pena máxima” aquí la cosa pueda aplicarse desde un `punto de vista menos académico y mas vivencial.
La magia de esta película radica en su simplicidad, en sus aires cotidianos, en llevar a la pantalla una historia mínima que podría pasarle a cualquiera en la calle. Es en un alto grado un cuento de la vida misma, que bien puede pertenecer a nuestro padre, mejor amigo o vecino de al lado.
En cierto grado también carga esa moraleja de vida que si bien no me apetece en la mayoría de los filmes, aquí viene bien dosificado, o tal vez no implícitamente estipulado, como alguien que te enseña a través del ejemplo en vez de sermonearte.
Y aunque queda claro que su intención no es la denuncia, termina haciéndolo, de manera colateral quizá, con las desgarradoras imágenes y turbias situaciones de su accionar. Es otro descenso hacia la Bogotá subterránea, la que hemos querido esconder por mucho tiempo pero que incontrolable mete se hace cada día mas grande, la de los marginados de la sociedad.
Por mucho que nos duela, y aunque hoy en día existen cada vez más personas tratando de erradicar estos síntomas de la mal llamada malicia indígena, lo cierto es que La gente de la universal es el diagnostico final de lo que somos convertido en metraje.
Un desfile de personajes tramposos, desleales, ambiciosos, manipuladores, poco éticos pero vestidos con el cómodo traje del “echao pa adelante” es el resultado de esta película que sin ser una oda al arte audiovisual permite de una manera descarnada observar el comportamiento de una sociedad que hasta ahora comienza a ser consciente de sus errores.
Su encanto, para los mas nostálgicos, está también en ese banco de imágenes de lo que era la creciente metrópoli Bogotana a comienzos de la década de los 90, es ese un testimonio de la selva en la que se ha edificado esta nueva sociedad globalizada, que por aquel entonces aun se comportaba de manera parroquial y mezquina (no digo que ahora no).
Yo digo que vale la pena verla por el marco humorístico en el que está construida, que es de señalamiento a esas actitudes que han hecho de este país y sociedad lo que es, es entender los porqués del comportamiento de nuestra gente y visibilizar las conductas de este pueblo errante que por mucho tiempo vivió convencido de la burbuja en la que vivía.
sábado, 16 de noviembre de 2013
CHOQUE DE TRENES: 4 PELICULAS EN LAS QUE NO SABES QUIEN GANARA
La vida es conflicto, el diario vivir es una lucha constante, nuestra existencia es una pugna eterna. Todo en nuestro mundo esta regido por el choque de fuerzas, ya sean el bien o mal, ying y yang, dios y el diablo, blanco y negro, arriba o abajo, las posibilidades que el mundo nos ofrece siempre están coligadas a tomar partido.
En el cine la cosa no dista mucho de la realidad, generalmente las historias están narradas desde algún bando representado por uno o varios protagonistas, y de igual manera su nemesis de turno es la encarnación de todo lo contrario del personaje principal y por ende el polo opuesto a su posición. Entonces, mientras la sala se encuentra oscura y la pantalla ilumina nuestros rostros, asistimos a una contienda entre el bien y el mal desde diferentes perspectivas, prácticamente somos testigos silenciosos de la lucha del mundo a través de la historia.
Particularmente encuentro cintas en donde dichas lineas divisoras no son tan marcadas y por lo tanto se hacen tenues, y es allí donde el interés trasciende a otro nivel, donde el villano tiene las mismas posibilidades de ganar del héroe, y el héroe realmente no es tan paladín,a su vez que el villano no es el malo de la historia. creo que es allí donde se humaniza como nunca los relatos. Por tal motivo he querido rescatar 4 cintas en las que la confrontación de buenos y malos trasciende las meras convenciones.
1- Batman, The dark knight (Christopher Nolan): "Esto es lo que pasa cuando una fuerza imparable se encuentra con un objeto inamovible". Que gran frase la del enaltecido Joker de Heath Ledger, quien desde que aparece en la cinta, desafía todo convencionalismo de Bruce Wayne, de ciudad Gótica y del bien en si mismo.
Al finalizar la primera parte de la trilogía de Nolan se nos entrega un héroe maduro, que entiende cual es su propósito, que ha bebido de las mieles del fracaso y que ha vuelto regenerado para cumplir esa promesa hecha a si mismo y a su ciudad, sin embargo la puesta en escena de este villano caótico es el perfecto balance de fuerzas que pide un paladín del tallaje de Batman.
Mientras que Wayne cuenta con todo el dinero del mundo, un gran arsenal a su disposición, y en cierto grado el beneplácito y la colaboración de la ley, el Joker, apenas un mortal sin pasado ni identidad claras, se entromete en este ring con un arma que bien puede hacer contrapartida a todo el mecanismo detrás del hombre murciélago; esa arma no es otra que la falta de moralidad, de ética y de escrúpulos.
El Joker es solo un hombre que quiere ver arder el mundo, y al no tener ataduras sentimentales de ningún tipo, se convierte en un ente, en una fuerza, en un símbolo mas que idóneo para derrumbar el mito salvavidas de Batman. Sin necesidad de armas o dinero, logra ponerse en las mismas condiciones y rebajar a un héroe que ve como flaquea su estructura moral gracias a las cartas que despliega su contraparte en el campo de batalla.
Es una lucha ciertamente colosal, porque hablamos de dos seres totalmente distintos que se enfrentan por razones totalmente ajenas y que buscan fines muy opuestos, pero no solo eso, sino que sus métodos distan bastante entre si, y a su vez distan de lo que espera que haga el bueno y el malo de la película.
Y quien la vio estará de acuerdo en que con el correr de los minutos la victoria para el caballero de la noche se hace aparentemente lejana, y de hecho, me atrevería a pensar que viéndolo bien, Batman jamas vence al Joker, solo le paraliza temporalmente, pero en el orden de ideas de objetivos cumplidos, creo que el antagonista es quien consiguió lo que quería, lo cual es una muestra su irascible poder, algo muy poco visto en el cine.
2- No country for old men( Joel e Ethan Coen): Una contienda a tres bandas, en la que ninguno asume el rol de un ente purificado. Eso es este entorno sombrío de personajes hambrientos de deseos personales y que se ven entrelazados solo por el destino mismo, pues ninguno anda buscando al otro y esto solo consigue ponerlos en igualdad de condiciones.
La trama se detona por la casualidad, y la toma de decisiones de sus involucrados. Por un lado aparece Llewelyn Moss; un cowboy rudo que esta acostumbrado a ser el tío reacio de a zona, de armas tomar y que emana seguridad con su fuerte carácter campero y su escopeta al hombro. A su lado aparece el cazador Anton Chigurh, probablemente uno de los villanos mas recordados de los últimos años. Un tipo oscuro, con la palabra muerte escrita a fuego en su mirada, y que mas que un humano, se presenta como un ente asesino con aire imparable.
Finalmente quien se suma a la pugna es el oficial en retiro Ed Tom Bell, que obedeciendo mas a su labor que a su convicción, se entromete sutilmente al duelo de estos dos pesos pesados, manteniendo una posición casi que neutral y fría como parte de su vasta experiencia.
Lo que sigue es una persecución y un enfrentamiento de tres bravucones del oeste, tan similares y tan distintos a la vez, que deja abierta la posibilidad a cualquiera pueda vencer. De hecho, el conflicto planteado por los Coen aquí permite infinidad de posibilidades en el final pues los tres elementos involucrados abren la brecha a que cualquiera pueda salir victorioso, incluso mas de uno, o que en igual medida, los tres fallen en su cometido.
Algunos catalogan "No country for old men" como la cinta mas floja de los Coen, y puede que si, no me atrevería a validar o desprestigiar ese comentario teniendo en cuenta el escaso conocimiento sobre la filmografia de estos realizadores, pero hay que reconocer que la disputa planteada en ese marco sombrío, que es la guerra de los carteles de droga en la frontera, es un suculento plato muy bien adornado con estos tres poderosos caracteres que te mantienen en vilo hasta ultimo instante.
Heat (Michael Mann): Probablemente la traducción mas acertada que se ha hecho al titulo de una cinta americana, pues el apelativo de Fuego contra Fuego, que se le dio en nuestro mercado, le cae como anillo al dedo a este pedazo de choque entre dos inagotables colosos, de la narrativa y de la actuación.
Cuando se filmo el Padrino II, De Niro y Pacino hicieron parte de la cinta,sin embargo jamas coincidieron por cuestiones lógicas de la historia, y tendrían que pasar 21 años para que dos de los mejores interpretes de la historia se enfrentaran cara a cara en este film de acción donde sus personajes están diseñados a la medida para que el conflicto y el morbo de verles juntos en pantalla sea aun mayor.
De Niro es el ladrón, Pacino el policía, y salvo ese canon clásico el resto de la trama se devela como una colición de dos fuerzas propias que se separan del cliché tradicional. Pacino no puede ser el policía al que nos acostumbro Hollywood, por el contrario, es un agente mala leche que sabe mover sus fichas y contactos en la ciudad para atrapar a quien quiere; si fuera el clásico hombre de la ley, de angelicales maneras, se caería toda la estantería.
Y De Niro tampoco sabe hacer de el ladrón "malo" que quiere robar a como de lugar y que es la personificación de todo lo que la sociedad nos dice que no hagamos. No,el también se salta el manual para interpretar a un delincuente rudo pero con debilidad emocional y con un alto sentido de la amistad entre bandidos, algo así como un código del crimen.
Con sendos prospectos el resultado es una contienda igualada, en la que incluso el espectador titubea a la hora de ponerse de parte de alguno de los dos. Esto genios ofrecen un conflicto que se hace lento pero potente, y en el que el respeto mutuo es la clave de todo el drama, lo podemos ver cuando se encuentran cara a cara por primera vez.
Lo que sucede acá es que el guion permite el frente a frente de dos fuerzas opuestas, en el que cada uno es la mejor en lo que hace. Algo así como el mejor policía contra el mejor ladrón. Sin embargo la complejidad radica en que hay un latente componente emocional en la vida de cada uno, pues quienes se enfrentan no son autómatas prefabricados sino humanos expertos en sus campos que deben aceptar a su enemigo natural, es decir el contrario.
No habrá paz para los malvados (Enrique Urbizu): Haciendo a un lado la calidad de la cinta y del guion mas específicamente, lo mostrado por Santos Trinidad, uno de los personajes mejor construidos que recuerde, es digno de desmenuzar teniendo en cuenta que aquí la premisa del héroe caído de alguna manera se hace realidad.
Por supuesto que si de antiheroes se trata este se ubica dentro de lo mas alto, no es para menos, un policía con aires de corrupción, mala clase, alcohólico, y aparentemente poco dado a su labor termina siendo conforme avanza el metraje en el verdugo de un enemigo mas grande, que nunca pidió y al que termina abatiendo mas por las casualidades que por propósito propio.
Analizando mas a fondo se podría dilucidar que lo que acomete el protagonista no es mas que la búsqueda de un beneficio propio (la posibilidad de ser descubierto) que lo termina convirtiendo en una especie de mártir gracias a que se mide en fuerzas a varios hombres que encarnan otro mal para la sociedad, y a los que termina dando de baja casi que sin dimensionar realmente a que se enfrentaba. Puede que de saberlo su vendetta no hubiese sido tan efectiva.
Pero al igual que en la película de los Coen, el elemento sorpresa corre por cuenta de los netamente "buenos" que en este caso son encarnados por el cuerpo de investigación del crimen que Trinidad llevo a cabo. Un consorcio de personajes que buscan esclarecer un asesinato y que en dicho afán se hayan con desvíos constantes que los distancia del culpable, al que llegan casi que por rebote.
El gran condimento de esta historia podría residir en que el detonante de todo el enfrentamiento es el antagonista, y es el quien termina enmendandolo en unas condiciones que aparentemente lo pondrían en desventaja pues mientras nuestro policía alcohólico es uno solo, sus rivales se cuentan por mayoría y sus medios tiene mas alcance que los del simple agente.
Sin embargo, de ser esto así, ¿porque siempre existe la posibilidad, por mas remota que sea, de que el despavorido bebedor gane, aun cuando es el mas débil sobre el papel? yo acuñaría dicha posibilidad a su tremendo carácter, al de un personaje tan bien fabricado que aun estando solo de su lado parece tener las herramientas necesarias para batirse contra estos dos vientos que soplan en su contra. Insisto en que Santos Trinidad es un personaje al que da gusto ver y que pocas veces se olvida.
En el cine la cosa no dista mucho de la realidad, generalmente las historias están narradas desde algún bando representado por uno o varios protagonistas, y de igual manera su nemesis de turno es la encarnación de todo lo contrario del personaje principal y por ende el polo opuesto a su posición. Entonces, mientras la sala se encuentra oscura y la pantalla ilumina nuestros rostros, asistimos a una contienda entre el bien y el mal desde diferentes perspectivas, prácticamente somos testigos silenciosos de la lucha del mundo a través de la historia.
Particularmente encuentro cintas en donde dichas lineas divisoras no son tan marcadas y por lo tanto se hacen tenues, y es allí donde el interés trasciende a otro nivel, donde el villano tiene las mismas posibilidades de ganar del héroe, y el héroe realmente no es tan paladín,a su vez que el villano no es el malo de la historia. creo que es allí donde se humaniza como nunca los relatos. Por tal motivo he querido rescatar 4 cintas en las que la confrontación de buenos y malos trasciende las meras convenciones.
1- Batman, The dark knight (Christopher Nolan): "Esto es lo que pasa cuando una fuerza imparable se encuentra con un objeto inamovible". Que gran frase la del enaltecido Joker de Heath Ledger, quien desde que aparece en la cinta, desafía todo convencionalismo de Bruce Wayne, de ciudad Gótica y del bien en si mismo.Al finalizar la primera parte de la trilogía de Nolan se nos entrega un héroe maduro, que entiende cual es su propósito, que ha bebido de las mieles del fracaso y que ha vuelto regenerado para cumplir esa promesa hecha a si mismo y a su ciudad, sin embargo la puesta en escena de este villano caótico es el perfecto balance de fuerzas que pide un paladín del tallaje de Batman.
Mientras que Wayne cuenta con todo el dinero del mundo, un gran arsenal a su disposición, y en cierto grado el beneplácito y la colaboración de la ley, el Joker, apenas un mortal sin pasado ni identidad claras, se entromete en este ring con un arma que bien puede hacer contrapartida a todo el mecanismo detrás del hombre murciélago; esa arma no es otra que la falta de moralidad, de ética y de escrúpulos.
El Joker es solo un hombre que quiere ver arder el mundo, y al no tener ataduras sentimentales de ningún tipo, se convierte en un ente, en una fuerza, en un símbolo mas que idóneo para derrumbar el mito salvavidas de Batman. Sin necesidad de armas o dinero, logra ponerse en las mismas condiciones y rebajar a un héroe que ve como flaquea su estructura moral gracias a las cartas que despliega su contraparte en el campo de batalla.
Es una lucha ciertamente colosal, porque hablamos de dos seres totalmente distintos que se enfrentan por razones totalmente ajenas y que buscan fines muy opuestos, pero no solo eso, sino que sus métodos distan bastante entre si, y a su vez distan de lo que espera que haga el bueno y el malo de la película.
Y quien la vio estará de acuerdo en que con el correr de los minutos la victoria para el caballero de la noche se hace aparentemente lejana, y de hecho, me atrevería a pensar que viéndolo bien, Batman jamas vence al Joker, solo le paraliza temporalmente, pero en el orden de ideas de objetivos cumplidos, creo que el antagonista es quien consiguió lo que quería, lo cual es una muestra su irascible poder, algo muy poco visto en el cine.
La trama se detona por la casualidad, y la toma de decisiones de sus involucrados. Por un lado aparece Llewelyn Moss; un cowboy rudo que esta acostumbrado a ser el tío reacio de a zona, de armas tomar y que emana seguridad con su fuerte carácter campero y su escopeta al hombro. A su lado aparece el cazador Anton Chigurh, probablemente uno de los villanos mas recordados de los últimos años. Un tipo oscuro, con la palabra muerte escrita a fuego en su mirada, y que mas que un humano, se presenta como un ente asesino con aire imparable.
Finalmente quien se suma a la pugna es el oficial en retiro Ed Tom Bell, que obedeciendo mas a su labor que a su convicción, se entromete sutilmente al duelo de estos dos pesos pesados, manteniendo una posición casi que neutral y fría como parte de su vasta experiencia.
Lo que sigue es una persecución y un enfrentamiento de tres bravucones del oeste, tan similares y tan distintos a la vez, que deja abierta la posibilidad a cualquiera pueda vencer. De hecho, el conflicto planteado por los Coen aquí permite infinidad de posibilidades en el final pues los tres elementos involucrados abren la brecha a que cualquiera pueda salir victorioso, incluso mas de uno, o que en igual medida, los tres fallen en su cometido.
Algunos catalogan "No country for old men" como la cinta mas floja de los Coen, y puede que si, no me atrevería a validar o desprestigiar ese comentario teniendo en cuenta el escaso conocimiento sobre la filmografia de estos realizadores, pero hay que reconocer que la disputa planteada en ese marco sombrío, que es la guerra de los carteles de droga en la frontera, es un suculento plato muy bien adornado con estos tres poderosos caracteres que te mantienen en vilo hasta ultimo instante.
Cuando se filmo el Padrino II, De Niro y Pacino hicieron parte de la cinta,sin embargo jamas coincidieron por cuestiones lógicas de la historia, y tendrían que pasar 21 años para que dos de los mejores interpretes de la historia se enfrentaran cara a cara en este film de acción donde sus personajes están diseñados a la medida para que el conflicto y el morbo de verles juntos en pantalla sea aun mayor.
De Niro es el ladrón, Pacino el policía, y salvo ese canon clásico el resto de la trama se devela como una colición de dos fuerzas propias que se separan del cliché tradicional. Pacino no puede ser el policía al que nos acostumbro Hollywood, por el contrario, es un agente mala leche que sabe mover sus fichas y contactos en la ciudad para atrapar a quien quiere; si fuera el clásico hombre de la ley, de angelicales maneras, se caería toda la estantería.
Y De Niro tampoco sabe hacer de el ladrón "malo" que quiere robar a como de lugar y que es la personificación de todo lo que la sociedad nos dice que no hagamos. No,el también se salta el manual para interpretar a un delincuente rudo pero con debilidad emocional y con un alto sentido de la amistad entre bandidos, algo así como un código del crimen.
Con sendos prospectos el resultado es una contienda igualada, en la que incluso el espectador titubea a la hora de ponerse de parte de alguno de los dos. Esto genios ofrecen un conflicto que se hace lento pero potente, y en el que el respeto mutuo es la clave de todo el drama, lo podemos ver cuando se encuentran cara a cara por primera vez.
Lo que sucede acá es que el guion permite el frente a frente de dos fuerzas opuestas, en el que cada uno es la mejor en lo que hace. Algo así como el mejor policía contra el mejor ladrón. Sin embargo la complejidad radica en que hay un latente componente emocional en la vida de cada uno, pues quienes se enfrentan no son autómatas prefabricados sino humanos expertos en sus campos que deben aceptar a su enemigo natural, es decir el contrario.
No habrá paz para los malvados (Enrique Urbizu): Haciendo a un lado la calidad de la cinta y del guion mas específicamente, lo mostrado por Santos Trinidad, uno de los personajes mejor construidos que recuerde, es digno de desmenuzar teniendo en cuenta que aquí la premisa del héroe caído de alguna manera se hace realidad.Por supuesto que si de antiheroes se trata este se ubica dentro de lo mas alto, no es para menos, un policía con aires de corrupción, mala clase, alcohólico, y aparentemente poco dado a su labor termina siendo conforme avanza el metraje en el verdugo de un enemigo mas grande, que nunca pidió y al que termina abatiendo mas por las casualidades que por propósito propio.
Analizando mas a fondo se podría dilucidar que lo que acomete el protagonista no es mas que la búsqueda de un beneficio propio (la posibilidad de ser descubierto) que lo termina convirtiendo en una especie de mártir gracias a que se mide en fuerzas a varios hombres que encarnan otro mal para la sociedad, y a los que termina dando de baja casi que sin dimensionar realmente a que se enfrentaba. Puede que de saberlo su vendetta no hubiese sido tan efectiva.
Pero al igual que en la película de los Coen, el elemento sorpresa corre por cuenta de los netamente "buenos" que en este caso son encarnados por el cuerpo de investigación del crimen que Trinidad llevo a cabo. Un consorcio de personajes que buscan esclarecer un asesinato y que en dicho afán se hayan con desvíos constantes que los distancia del culpable, al que llegan casi que por rebote.
El gran condimento de esta historia podría residir en que el detonante de todo el enfrentamiento es el antagonista, y es el quien termina enmendandolo en unas condiciones que aparentemente lo pondrían en desventaja pues mientras nuestro policía alcohólico es uno solo, sus rivales se cuentan por mayoría y sus medios tiene mas alcance que los del simple agente.
Sin embargo, de ser esto así, ¿porque siempre existe la posibilidad, por mas remota que sea, de que el despavorido bebedor gane, aun cuando es el mas débil sobre el papel? yo acuñaría dicha posibilidad a su tremendo carácter, al de un personaje tan bien fabricado que aun estando solo de su lado parece tener las herramientas necesarias para batirse contra estos dos vientos que soplan en su contra. Insisto en que Santos Trinidad es un personaje al que da gusto ver y que pocas veces se olvida.
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